ÑUYORK

En Ñuyork contamos a la ciudad con Ñ. Es nuestro patiecito de juegos. Ese rincón de la biblioteca que cuidamos con más cariño. Acomodamos bien los tomos. Quitamos el polvo. Ponemos algunos adornos. Piedritas traídas de un viaje, tal vez. Es Ñuyork y es nuestra.

por Sarah Díaz-Segan Este será el último año que conviviremos con la máquina MetroCard. Luego partirá a ese mundo brumoso que habitan los teléfonos públicos y los frascos redondos de golosinas de las tiendas de esquina. Un mundo apenas real, apenas dejado atrás. Volveremos a ver a esas máquinas en...