por Talisa Feliciano
El 23 de junio de 2024 fue un domingo sofocante de 35 grados durante una ola de calor en la ciudad de Nueva York. Me dirigí a A ‘Pride’ Protest, una acción organizada por una coalición de organizaciones de base queer, incluyendo el Gender Liberation Movement, G.L.I.T.S y ACT UP NY. Este momento de protesta fue un prisma que iluminó una lógica de escasez y violencia que también se aplica al espacio universitario. Las instituciones de educación superior, particularmente las públicas, a menudo refuerzan algunas de estas mismas formas de violencia y escasez de recursos que afectan desproporcionadamente a los estudiantes vulnerables. En esta publicación, me baso en el trabajo de campo y...
por Talisa Feliciano
El 23 de junio de 2024 fue un domingo sofocante de 35 grados durante una ola de calor en la ciudad de Nueva York. Me dirigí a A ‘Pride’ Protest, una acción organizada por una coalición de organizaciones de base queer, incluyendo el Gender Liberation Movement, G.L.I.T.S y ACT UP NY. Este momento de protesta fue un prisma que iluminó una lógica de escasez y violencia que también se aplica al espacio universitario. Las instituciones de educación superior, particularmente las públicas, a menudo refuerzan algunas de estas mismas formas de violencia y escasez de recursos que afectan desproporcionadamente a los estudiantes vulnerables. En esta publicación, me baso en el trabajo de campo y...