por Mara Taylor
La primavera en Nueva York llega como un rumor antes de convertirse en un hecho. Un día el aire es un corredor gris y húmedo entre edificios; al siguiente alguien está leyendo una novela en una banca y, de pronto, la ciudad recuerda que tiene árboles. Los neoyorquinos responden con entusiasmo ritual. Las chaquetas desaparecen demasiado pronto. Los lentes de sol salen de bolsillos donde dormían desde octubre. Todos comienzan a migrar hacia los parques con la alegría ligeramente frenética de animales que han sobrevivido el invierno por pura obstinación.
Los parques mismos, esos fragmentos de fantasía pastoral diseñados e incrustados en la ciudad más impaciente del mundo, se convierten en escenarios de una...
por Mara Taylor
La primavera en Nueva York llega como un rumor antes de convertirse en un hecho. Un día el aire es un corredor gris y húmedo entre edificios; al siguiente alguien está leyendo una novela en una banca y, de pronto, la ciudad recuerda que tiene árboles. Los neoyorquinos responden con entusiasmo ritual. Las chaquetas desaparecen demasiado pronto. Los lentes de sol salen de bolsillos donde dormían desde octubre. Todos comienzan a migrar hacia los parques con la alegría ligeramente frenética de animales que han sobrevivido el invierno por pura obstinación.
Los parques mismos, esos fragmentos de fantasía pastoral diseñados e incrustados en la ciudad más impaciente del mundo, se convierten en escenarios de una...